Un importante indicador ambiental

Cuando hablamos de medio ambiente y de sostenibilidad, debemos tener presentes muchos conceptos. Cuanto más amplio sea nuestro conocimiento sobre el tema, más fácilmente sabremos cómo llevar un estilo de vida más ecofriendly. Uno de los términos más importantes dentro de este ámbito es la huella de carbono. Esta representa el impacto que tiene sobre el clima el desarrollo de una actividad concreta. Y por lo tanto, nos ayuda a calcular sus consecuencias.

Por lo tanto, cuando nos referimos a huella de carbono estamos hablando de un indicador ambiental. Los indicadores ambientales nos permiten saber cuál es el estado de calidad del elemento que estamos observando. En este caso, el impacto sobre el cambio climático. Los indicadores nos ofrecen datos sencillos de interpretar. Muestran tendencias y son un recurso óptimo a la hora de dar respuestas sociales y políticas en relación al medio ambiente.

Factores de emisión de la biomasa

La utilización de la biomasa pura como combustible tiene unas emisiones consideradas neutras, en el sentido de que el CO2 emitido en la combustión ha sido absorbido previamente de la atmósfera. Por lo tanto, se aplicará a la biomasa pura un factor de emisión de cero (t CO2 / TJ o t o Nm3).

Se entiende que un combustible o material es biomasa pura cuando está compuesta como mínimo de un 97% (en masa) de carbono de biomasa en la cantidad total de carbono presente en el combustible o material.

Factores de emisión para cada combustible expresado en función del consumo en unidades energéticas

COMBUSTIBLE

FACTORES DE EMISIÓN

Gas natural (kWh)

0,18 kg CO2/kWh de gas natural

Gas butano (kWh)

0,24 kg CO2/kWh de gas butano

Gas propano (kWh)

0,23 kg CO2/kWh de gas propano

Gasoil (kWh)

0,27 kg CO2/kWh de gasoil

Fuel (kWh)

0,28 kg CO2/kWh de fuel

GLP genérico (kWh)

0,23 kg CO2/kWh de GLP genérico

Carbón nacional (kWh)

0,36 kg CO2/kWh de carbón nacional

Carbón de importación (kWh)

0,36 kg CO2/kWh de carbón de importación

Coc de petróleo (kWh)

0,35 kg CO2/kWh de coc de petróleo

Ejemplo de un cambio de una caldera a biomasa

Una industria del sector cerámico, con un consumo de gas natural de 3,5 millones de m3, instala una caldera de biomasa alimentada astilla, la cual le permite auto abastecerse energéticamente en un 75%. Para obtener la reducción de emisiones de CO2 asociada, se debe hacer el siguiente cálculo:

INICIALMENTE

FINALMENTE

Consumo energético = 3.500.000 m3 de gas natural/año.

Consumo energético = 3.500.000 – (3.500.000 x 0,25) = 875.000 m3 de gas natural/año.

Emisiones de CO2 = (3.500.000 m3 x 2,16 kg/Nm3) = 7.560.000 kg de CO2/año.

Emisiones de CO2 = (875.000 m3 x 2,16 kg/Nm3) = 1.890.000 kg de CO2/año.

Por lo tanto, el ahorro de emisiones es:
7.560.000 kg de CO2/año – 1.890.000 kg de CO2/año = 5.670.000 kg de CO2/año (5,670 t de CO2 /año).

La huella de carbono y la biomasa

El uso de la biomasa como combustible tiene unas emisiones consideradas neutras. Una afirmación que se basa en que el CO2 emitido en la combustión ha sido previamente absorbido por la atmósfera. De esta manera, obtenemos que la biomasa pura tiene un factor de emisión cero. Ahora bien, hay que tener en cuenta que la biomasa es neutra desde el punto de vista de la combustión. Es decir, para calcular la huella de carbono también hay que tener en cuenta las emisiones del transporte.

Para realizar el cálculo de las emisiones debemos multiplicar los datos de la actividad x factor de emisión x factor de oxidación. De esta manera, obtendremos el dato que nos permitirá valorar la huella de carbono. Ahora bien, sea cual sea la biomasa sigue manteniéndose como una de las mejores alternativas sostenibles a las energías tradicionales. Quieres saber más sobre sus ventajas? Contacta con nosotros y déjate asesorar por nuestro equipo de expertos.

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